viernes, 10 de agosto de 2012

                GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER: UNA VIDA POBRE Y APASIONADA
Tenía aproximadamente 13 años cuando leí por primera vez algunas de sus rimas, me impactaron y en las noches me escabullía a la biblioteca de mi tío para llevarme su libros y leerlos. Me acuerdo claramente que uno de esos textos llevaba el título de esta entrada. Su vida no fue fácil, nunca encontró el amor del cual tanto escribió. Algunas de esas rimas se quedaron en mi memoria y muchas de ellas en el colegio las declame... En esa época, conocí a un muchacho que al igual que yo le encantaba la literatura, competía con él en los concursos y llegó publicar en el colegio un libro de poemas, recuerdo que se lo compré y llevaba el título de MIXTURA, estaba tan feliz de que alguien  publicara lo que escribía , que en una sola noche me los devoré leyéndolos. No sé que será de su vida, estudiaba en otro turno y solo nos veíamos en los encuentros literarios. Me contaba que quería estudiar literatura en San Marcos, quizás lo hizo, al terminar secundaria  no lo volví a ver. Cada vez que vuelvo a mi barrio y paso por su casa, quisiera preguntar qué fue de él, siguió su vocación, seguirá escribiendo, será un poeta conocido...
Siempre he dicho que los grandes poemas se escriben en nuestros peores o mejores momentos, una muestra de eso es la vida de Bécquer. Aquí una muestra de las Rimas que me encantan, tal vez al leerlos te encuentres en ellos:
RIMA XXX
Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi lado una frase de perdón;
Habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.

Yo voy por un camino,ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: "¿Por qué callé aquel día?"
y ella dirá: "¿Por qué no lloré yo?

RIMA LI
De lo poco de vida que me resta
diera con gusto los mejores años,
por saber lo que a otros
de mí has hablado.

Y esta vida mortal...y de la eterna
lo que me toque, si me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado.

RIMA XLIV
Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo;
¿A qué fingir el labio 
risas que se desmienten en los ojos?

¡Llora! No te avergüences
de confesar que me has querido un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves: yo soy un hombre...¡Y también lloro!

RIMA XLI
Tú eres el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡Tenìas que estrellarte o que abatirme!...
¡No podía ser!

Tù eras el océano, y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén;
¡Tenías que romperte o que arrancarme!...
¡No podía ser!

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha inevitable el choque...
¡No podía ser!

RIMA XXXVIII
Los suspiros son aire y van al aire,
las làgrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer: cuando el amor se olvida,
¿Sabes tú a dónde va?

RIMA XXXII
Pasaba arrolladora en su hermosura,
y el paso le dejé;
Ni aún a mirarla me volvì, y no obstante
Algo a mi oído murmuro: "Ésa es".

¿Quién reunió la tarde a la mañana?
Lo ignoro; sólo sé
que en una breve noche de verano
se unieron los crepúsculos, y ... "fue"

RIMA XXIII
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso...¡Yo no sé
qué te diera por un beso!

RIMA XXI
¿Què es poesìa?-dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul;
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía...¡Eres tú!


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